Saltar al contenido
ADN Millonario

Estos son los ladrones que te quitan la energía y no te dejan prosperar

19 diciembre, 2019

En ocasiones, nos sentimos agotados, sin ganas de realizar nuestras tareas. Incluso podemos llegar a pensar que estamos tristes o deprimidos. Lo curioso es que no comprendemos por qué estamos así, ya que no vemos alguna causa aparente. Sin embargo, la razón de esa situación podría estar frente a nosotros y no nos damos cuenta.

Por lo tanto, ¿consideras que vivir de esa forma puede resultar frustrante? Nosotros creemos que sí. Es agotador tener la voluntad de querer hacer las cosas, pero tu cuerpo y tu mente no te dejan rendir al máximo. Sientes que la energía se te va como agua por el lavadero.

Entonces, para ayudarte a manejar esa situación, hicimos una búsqueda de las razones principales que causan la fuga de energía y encontramos las siguientes:

Trabajar continuamente

Hay empleados que cumplen un horario de trabajo completo, salen de su centro de labores y se llevan más trabajo a casa. Al día siguiente, vuelven al trabajo, cumplen su horario y nuevamente se llevan trabajo pendiente al hogar. Esta situación la repiten ya no un solo día, sino durante años. Además, andan tan pendientes del trabajo que cuando están con su familia y amigos, su cuerpo está junto a ellos, pero su mente sigue pensando en su trabajo. Su vida gira en torno a su empleo.

Trabajar no es malo, esforzarse por hacer un buen trabajo no es malo. De hecho, eso es lo correcto. Lo que está mal es pasarse todo el tiempo trabajando y no dar espacio para el descanso. Ni siquiera las personas que aman su trabajo pueden sostener ese ritmo de vida. Por ello, el descanso y el tiempo para nosotros mismo es necesario, ya que es ahí cuando recuperamos energía para seguir con nuestras labores.

Rodearse de personas negativas

A veces, cuando vamos a comenzar algún proyecto, aparecen las opiniones de gente “experta” que nos da todos sus puntos de vista negativos. Y no lo hacen porque tu idea sea mala, sino que sienten “necesidad” de liberar sus ideas negativas. Te bombardean con sus quejas y es lo único que saben decir.

Entonces, en esa situación, tienes tres opciones para cambiar esa realidad: les contagias tu optimismo, te alejas completamente de ellos o les pones un límite. Ten en cuenta esto, porque si lo que quieres es tener días positivos, es más fácil si te rodeas de gente positiva y llena de buena energía.

Ser desorganizado

En ocasiones, la gente arrastra el desorden desde su niñez. Alguien que se la pasó con la habitación desordenada todo el tiempo cuando era niño, seguramente también repetirá esa conducta en su adultez. Tener todo fuera de su lugar te distrae y te hace perder tiempo cuando quieres buscar algo. Para encontrar lo que buscas, tendrás que realizar otro desorden. Vivir de forma ordenada, te trae tranquilidad y te sentirás más productivo.

Vivir tratando de complacer a otros

No puedes pasar la vida buscando agradar a todo el mundo o, para ser más precisos, tratando de cumplir las metas o expectativas de otras personas. Un ejemplo común es lo que pasa con los jóvenes cuando salen de la escuela y deben decidir su futuro. En algunos casos, los padres le imponen su voluntad a aquel joven. Lo pueden mandar a la universidad y hasta le eligen la carrera. ¿Acaso no será casi una tortura para ese muchacho tener que estudiar una carrera que no le gusta con el fin complacer el deseo de sus padres?

Es sumamente desgastante hacer algo sólo para cumplir. Muchos de los chicos que pasan por esta situación abandonan la carrera en algún momento, porque ya no pueden sostener esa vida.

Cada uno de nosotros tiene su propia vida y es responsabilidad y derecho propio decidir qué hacemos con ella. Vivir la vida que queremos vivir es una fuente inagotable de energía.

Facebook Comments