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ADN Millonario

Jóvenes con Síndrome de Down fundan un exitoso negocio.

19 diciembre, 2018

Pocas veces, se ven historias tan bonitas e inspiradoras. Los Perejiles son un grupo de amigos con Síndrome de Down que partieron de la nada a convertirse empresarios de éxito en Argentina.

El nacimiento de este equipo se da en la ciudad de Buenos Aires, lugar en donde los integrantes de este emprendimiento se juntaban para ir a sus terapias de acompañamiento y de inserción social en el 2015. A inicios del 2016, Franco López, presidente de la asociación Crecer Sumando, tenía a cargo al grupo de chicos. Él se percató de las ganas que ellos tenían por ir más allá. Ellos querían romper esquemas, querían trabajar, querían aportar valor a la sociedad. No se sentían conformes con respetar las expectativas o prejuicios que la sociedad tiene hacia las personas con Síndrome de Down.

Mauricio, Franco, Leandro y Mateo fueron quienes dieron vida a un negocio de venta de pizzas y catering. Guiados por el profesor López, estos jóvenes dieron inicio a sus servicios a mediados del 2016, convirtiéndose en un éxito total por su calidad de servicio y producto. Sin embargo, eso sólo era el principio, ya que la noticia saltó a las redes sociales y es ahí en donde ocurrió la magia: todos en el país comenzaron a buscarlos para requerir sus servicios y ellos, gustosamente, acuden a cada rincón donde los llaman llevando sus pizzas y su servicio de catering para el deleite y satisfacción de sus clientes.

No obstante, Leandro Franco expresa que, a pesar de que él es el guía del grupo, son los jóvenes con Síndrome de Down quienes le enseñan a él sobre hacia donde apuntan las necesidades de su mercado. La participación de esos chicos va más allá de sólo servir pizzas, su aporte también está presente en la dirección de la empresa.

Adicional a todo, Franco cuenta que en el ambiente de trabajo no están presentes las envidias, malos tratos, o demás acciones y sentimientos tóxicos que se ven en un ambiente laboral tradicional, sino que se ve el compañerismo sincero y las ganas de servir de cada uno de Los Perejiles.

Cuesta creer como muchas personas que lo tienen todo, se comen sus excusas y se quedan viviendo una vida que no desean y no hacen nada por superarse. Al otro lado de la orilla, están Los Perejiles, tomando un estandarte y gritándole al mundo que ellos pueden dar un paso al frente y entregar a la sociedad su trabajo y gran ejemplo.

¡Bravo!

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