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ADN Millonario

Los hijos no pueden volar solos si están todo el tiempo en los brazos de los padres

3 febrero, 2020

Hay casos de padres que cuando sus hijos van creciendo y llegan a una edad adulta, los ven que caen en problemas. Ellos quisieran comprender el porqué de los constantes fracasos de sus hijos, los cuales ni siquiera son capaces de mantenerse a ellos mismos.

Esos padres tienen que lidiar con el dolor de no poder ver a sus hijos despegar en la vida y ser independientes. No obstante, mamás y papás miran en todas las direcciones buscando respuestas, pero no dirigen la mirada hacia ellos mismos. Les da temor ver la realidad cara a cara.

Lo que sucede en estos tiempos

A los padres de esta época se les han hecho creer que es normal la sobreprotección de sus hijos. Ellos, seguramente con la mejor intención y nobleza del mundo, les dan todo lo que pueden a sus descendientes. Los llenan de privilegios y no miden lo perjudicial que eso podría ser para su futuro. Esos padres lo que finalmente terminan haciendo es impedirles a sus hijos obtener y desarrollar la fortaleza que se adquiere con los golpes de la vida. Les impiden desarrollar el hambre de éxito que nace cuando hay una necesidad.

Muchos de los niños y adolescentes de ahora creen que son ellos la autoridad en casa y no sus padres. Se sienten tan empoderados que pretenden comerse el mundo, pero lo quieren hacer usando el dinero de sus padres. Quieren tener plena autoridad sobre su vida, pero no son capaces de salir de la casa familiar para mudarse solos y hacerse cargo de sus propios gastos. Y para empeorar todo, los padres no hacen las correcciones necesarias para “no hacerlos sentir mal” o “causarle traumas”. Hay una distancia enorme entre lo que significa cuidarlos y lo que significa malcriarlos.

Los resultados de esa crianza se ven ya cuando el niño pasó a ser un joven adulto. Dice un dicho: “Corrige al niño y no será necesario castigar al hombre”. Siendo ya adultos, moldear el rumbo de la vida de los hijos es una tarea muy complicada. En esta etapa, todo cambio ya depende de los mismos hijos y no de los padres.

Ni mucho, ni poco

En ocasiones, se escucha a algunos padres decir de forma muy ligera lo siguiente: “el que se quiere perder, se pierde solo.” Vaya expresión tan triste que sólo hace pensar que no quieren asumir la responsabilidad de su paternidad. Darles a los hijos en exceso es malo, pero también es malo no hacerse cargo y dejarlos crecer como animalitos en un bosque sin nadie que les ponga límites ni les dé consejo. Por favor, no deje el destino de sus hijos pequeños a la suerte o el azar.

Reflexión final

Puede ser duro soltar a los hijos para que forjen su propio destino. Ningún padre está preparado para verlos caer cuando ya caminan solos por la vida. Sin embargo, es necesario darles la oportunidad de hacerse fuertes por ellos mismos. Hijos fortalecidos podrán criar nietos fuertes y su descendencia será fructífera.

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