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ADN Millonario

No gana más el que trabaja duro, sino el que trabaja con inteligencia

31 enero, 2020

Esta es una historia que te dará más claridad para comprender la importancia que tiene la preparación para cada cosa que hagas.

Cuenta una historia que en alguna aldea del norte de Europa, hace muchos años se llevaba a cabo un concurso de leñadores. Siempre, a finales de diciembre, se elegía a los dos leñadores que más árboles habían talado durante el año para ponerlos a competir.

Para dicho concurso fueron elegidos Marco y John. A ambos se les dieron las siguientes reglas:

  • La única herramienta que podían usar era el hacha.
  • El tiempo de competencia iba desde las 9 de la mañana hasta las 4 de la tarde. El que talara más árboles ganaría.
  • Si fuera necesario, podían descansar para recuperar fuerzas y seguir talando.

Marco y John comenzaron al mismo tiempo. Iban parejos hasta que dieron las 10 de la mañana, cuando de pronto Marco escuchó que John había parado de talar. Supuso que se había agotado y estaba en descanso. Entonces, trató de aprovechar ese momento y comenzó a golpear más duro con el hacha a sus árboles. Él estaba dispuesto a sacar ventaja de esa oportunidad trabajando más duro. A las 10:15, Marco volvió a oír que John estaba dando de hachazos nuevamente, entonces bajó su ritmo de trabajo.

Durante todo el concurso, ese mismo hecho se repitió a las 11, a las 12, etc. Y así, al iniciar cada hora, Marco escuchaba que John hacía una pausa de 15 minutos y luego retornaba a la competencia.

Al dar las 4 de la tarde, se acabó el tiempo del concurso y Marco fue a ver lo que había hecho John. Ahí, se da cuenta que había talado más árboles que él. Incrédulo de lo que pasaba, Marco le pregunta a John por cómo hizo para ganarle, pues mientras uno descansaba, el otro talaba con más velocidad. Ante esa pregunta, John le dijo que durante los momentos que estuvo parado, no se dedicó a descansar, sino que se ponía a afilar su hacha. Por eso, con un hacha más afilada, podía derribar más árboles en menos tiempo.

Es necesaria una reflexión

¿Hace cuánto tiempo que no te detienes para afilar tu hacha? En el mundo, hay un montón de personas que parece que avanzan, pero que no van a ninguna parte.

Muchas veces, vamos por la vida tan rápido que no nos tomamos el tiempo necesario para trabajar en nosotros mismos y desarrollar nuestros conocimientos y nuestras habilidades. Emprender no se trata de trabajar “a lo loco” de sol a sol. Nada de eso. El emprendimiento se mide por los resultados que estás logrando. Trabajar duro sólo te va a funcionar si le metes cerebro a lo que haces; o sea, se trata de trabajar duro, pero inteligentemente. Si no lo haces de esa forma, vas a terminar agotado y lleno de frustración por no obtener los resultados esperados.

Hoy debes ponerte en modo reflexivo y preguntarte: ¿Cómo podrías hacer mejor el trabajo que vienes haciendo? ¿Qué debes mejorar para ser más productivo? ¿Qué habilidades te hacen falta para tener mejores resultados? Cada vez que tomes una pausa como la de John para analizarte y ver en qué te falta mejorar, vas a estar afilando tu hacha y podrás tener mejores resultados con menos esfuerzo.

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